Panamá expulsó a 67 ciudadanos de Colombia y Ecuador bajo un acuerdo de cooperación migratoria con Estados Unidos, al considerar que algunos representaban un riesgo para la seguridad nacional por antecedentes relacionados con delitos como narcotráfico y otros incumplimientos a la legislación migratoria.
El Servicio Nacional de Migración de Panamá informó que del total de personas expulsadas, 55 eran colombianas. Algunas fueron retiradas del país por irregularidades migratorias, mientras que otras contaban con antecedentes vinculados al tráfico internacional de drogas, tráfico ilícito de migrantes, homicidio doloso, posesión de armas y delitos relacionados con estupefacientes.
Los 12 ciudadanos restantes eran ecuatorianos, quienes fueron deportados por incumplir normas migratorias o regresaron de manera voluntaria a su país de origen. El traslado se realizó en un vuelo que partió desde el Aeropuerto Marcos A. Gelabert, en Ciudad de Panamá, con destino a Colombia y Ecuador.
La operación forma parte del Memorándum de Entendimiento firmado entre Panamá y Estados Unidos en 2024, mediante el cual Washington financia vuelos de retorno para personas migrantes que ingresan al país centroamericano y buscan continuar su ruta hacia Norteamérica.
El acuerdo surgió ante el aumento del flujo migratorio por la selva del Darién, zona fronteriza entre Colombia y Panamá que durante 2023 registró más de 500 mil cruces de personas que intentaban llegar a Estados Unidos.
Las autoridades panameñas señalaron que las medidas migratorias implementadas en coordinación con Estados Unidos han reducido de manera significativa el tránsito por el Darién. En los últimos meses, el flujo cambió de dirección y algunos migrantes han comenzado a regresar hacia sus países de origen tras no lograr ingresar a territorio estadounidense.