El papa León XIV presidió una misa en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, donde bendijo la Cruz de Jesús, la torre principal del emblemático templo diseñado por Antoni Gaudí, y destacó que el recinto representa un signo de unidad, concordia y colaboración entre las personas.
Durante la celebración, a la que asistieron los reyes de España, Felipe VI y Letizia, el pontífice señaló que la basílica es mucho más que un monumento arquitectónico, ya que simboliza una comunidad construida sobre la fe y el compromiso compartido. También destacó que el hecho de que el templo continúe en construcción refleja que la vida cristiana es un camino permanente de crecimiento y transformación.
León XIV afirmó que la Sagrada Familia constituye un llamado a cooperar en el proyecto de Dios y a trabajar de manera conjunta para fortalecer los valores de solidaridad y fraternidad. Indicó que cada creyente forma parte de esa construcción espiritual, comparando a las personas con piedras vivas que contribuyen a una obra común.
En su homilía, el pontífice también hizo un llamado a favor de la paz y rechazó cualquier forma de violencia. Señaló que la fe cristiana es incompatible con la promoción de la guerra, el asesinato de personas inocentes o la indiferencia ante quienes sufren, huyen de conflictos o enfrentan condiciones de pobreza.
La ceremonia coincidió con el centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí, arquitecto responsable del diseño de la Sagrada Familia, considerada la iglesia católica más alta del mundo con una altura de 172.5 metros. La bendición de la Torre de Jesús marcó uno de los actos más destacados de la visita oficial del papa a España.
El líder de la Iglesia católica concluyó su mensaje destacando que la cruz que corona la basílica representa una guía para los creyentes y un símbolo de esperanza para quienes buscan construir una sociedad basada en la convivencia y la cooperación.