El papa León XIV celebró su primer año de pontificado con una visita al santuario de Pompeya y posteriormente a la ciudad de Nápoles, en el sur de Italia, donde realizó actos religiosos, encuentros con fieles y un mensaje centrado en la paz mundial.
Durante su llegada al santuario, el pontífice saludó a personas enfermas que se encontraban en el lugar y expresó gratitud por las celebraciones vinculadas a la tradicional oración a la Virgen del Rosario de Pompeya, una devoción católica asociada a la fecha del 8 de mayo.
En la misa principal, León XIV recordó que hace un año inició su ministerio como sucesor de Pedro en una fecha vinculada a esta celebración mariana, por lo que señaló que su visita representaba un acto de entrega de su servicio religioso bajo la protección de la Virgen.
El pontífice también explicó que la elección de su nombre como papa lo vincula con la tradición de León XIII, quien impulsó la devoción al rosario dentro de la Iglesia católica.
Durante su mensaje, hizo referencia a preocupaciones actuales como el debilitamiento de la familia, el aumento de tensiones internacionales y los conflictos armados en distintas regiones del mundo, al señalar que la violencia y el comercio de armas representan un desafío para la paz.
Más tarde, en Nápoles, recorrió calles del centro histórico, encabezó un acto en la catedral y sostuvo encuentros con miembros del clero y personas consagradas, además de saludar a miles de fieles reunidos en la Plaza del Plebiscito.
El aniversario estuvo acompañado de mensajes de felicitación de diversas figuras internacionales, entre ellas la primera ministra de Italia, quien destacó el papel del pontífice como referente de diálogo, fe y atención a los sectores más vulnerables.