El papa León XIV intensificó sus críticas frente a la ofensiva de Estados Unidos en Irán al reiterar su rechazo a la guerra y señalar que la fe no puede ser utilizada para justificar conflictos armados.
Durante sus recientes intervenciones públicas, el pontífice advirtió que ninguna guerra puede considerarse legítima desde una perspectiva moral basada en la religión, al sostener que Dios no respalda la violencia ni los enfrentamientos entre naciones. En ese sentido, llamó a los líderes políticos a evitar el uso de argumentos religiosos en escenarios bélicos.
El mensaje se da en medio del incremento de tensiones por la ofensiva militar en Irán, donde el papa ha expresado preocupación por el impacto humanitario del conflicto, especialmente en población civil como niños, adultos mayores y personas enfermas.
El líder de la Iglesia católica también calificó como inaceptables las amenazas dirigidas contra poblaciones enteras, al advertir sobre las implicaciones éticas y legales de este tipo de posturas en el ámbito internacional. 
Asimismo, reiteró su llamado a privilegiar el diálogo y la diplomacia como vías para resolver conflictos, al señalar que la violencia no conduce a la paz ni a la estabilidad duradera, y exhortó a la comunidad internacional a promover soluciones negociadas.