Payasos, artesanos y trabajadores del sector cultural en Bolivia realizaron movilizaciones en distintas ciudades para rechazar una normativa que, aseguran, afecta directamente sus actividades dentro de la economía informal. Las protestas incluyeron marchas y concentraciones en espacios públicos, donde los manifestantes expresaron su inconformidad por las restricciones que impactan sus ingresos.
De acuerdo con reportes de medios locales, los inconformes señalaron que la regulación impone limitaciones a presentaciones en espacios públicos y eventos, lo que reduce sus oportunidades laborales. Indicaron que gran parte de este sector depende de actividades informales como espectáculos callejeros, animación y venta de artesanías para sostenerse económicamente.
Los manifestantes también advirtieron que las medidas podrían provocar una disminución significativa en sus ingresos e incluso la suspensión de actividades, por lo que se declararon en estado de emergencia y no descartaron intensificar las protestas si no se revisa la normativa.
En Bolivia, el trabajo informal representa una parte considerable de la economía, con sectores como el artesanal y el comercio minorista organizados en distintas agrupaciones que suelen movilizarse ante cambios regulatorios.