Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció la noche del jueves que el derrame de hidrocarburo registrado desde inicios de febrero de 2026 en el Golfo de México fue provocado por una fuga en uno de sus ductos del complejo Cantarell, descartando así su versión inicial que atribuía el incidente a chapopoteras naturales o incluso a una embarcación.
Durante un informe en el que participaron distintas dependencias, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, señaló que la detección de la fuga se logró tras el análisis de bitácoras operativas, información que ya fue notificada a la Fiscalía General de la República (FGR).
El funcionario acusó que existieron resistencias internas y ocultamiento de información por parte de áreas operativas, ya que la fuga había sido negada previamente. Ante estas irregularidades, anunció la separación de tres funcionarios de sus cargos mientras continúan las investigaciones: el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; el coordinador de Control Marino; y el líder de Derrames y Residuos.
Por su parte, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó que ya presentó una denuncia penal ante la FGR contra quienes resulten responsables del derrame.
En cuanto a los impactos ambientales, autoridades reportaron la limpieza de 58 sitios tortugueros y la protección de 24 campamentos. Se han atendido 13 tortugas afectadas, de las cuales 12 murieron, aunque se precisó que no existe una mortandad masiva de fauna.
En el ámbito social, la secretaria de Energía, Luz Elena González, aseguró que Pemex ha brindado atención a las comunidades desde el inicio de la contingencia y anunció apoyo con maquinaria para los estados afectados.
Respecto al sector pesquero, uno de los más perjudicados por el derrame, indicó que se mantiene un diálogo cercano y se han entregado apoyos económicos de 15 mil pesos a cada uno de los 3 mil 379 pescadores afectados.