El costo de la guerra entre Estados Unidos e Irán continúa aumentando. El Pentágono informó este martes que el conflicto ha representado hasta ahora un gasto aproximado de 29 mil millones de dólares, cifra que supera en 4 mil millones la estimación presentada apenas hace dos semanas ante el Congreso estadounidense.
La actualización fue dada a conocer por Jules Hurst III durante una audiencia legislativa en Washington, donde explicó que el incremento responde principalmente a nuevos cálculos relacionados con reparación y reemplazo de equipo militar, así como costos operativos derivados del despliegue de tropas y armamento en Medio Oriente.
El pasado 29 de abril, el mismo funcionario había señalado que la llamada “Operación Epic Fury” acumulaba un costo cercano a los 25 mil millones de dólares, siendo la mayor parte del gasto destinada a municiones utilizadas en ataques y sistemas de defensa.
La guerra comenzó el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques contra objetivos iraníes, desencadenando represalias de Teherán contra intereses de Estados Unidos y sus aliados en la región del Golfo Pérsico. El conflicto también provocó cierres parciales y tensiones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Aunque en abril se anunció un alto al fuego impulsado mediante mediación internacional, las tensiones en la región persisten y Washington mantiene operaciones militares y presencia reforzada en Medio Oriente.
Durante las audiencias recientes en el Congreso, demócratas y algunos republicanos exigieron mayor transparencia sobre los gastos reales de la guerra, incluyendo daños a bases militares, pérdida de aeronaves y reposición de armamento estratégico. Algunos reportes señalan que el costo final podría ser mucho mayor una vez que se contabilicen reconstrucciones, atención a veteranos y mantenimiento de operaciones a largo plazo.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, compareció junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, para defender la estrategia militar de la administración del presidente Donald Trump, en medio de crecientes críticas por el elevado costo financiero y político de la guerra.