Petróleos Mexicanos (Pemex) registró un incremento en sus pérdidas netas durante el primer trimestre del año, al ubicarse en 45 mil 991 millones de pesos, cifra superior a la del mismo periodo del año previo, cuando alcanzaron 43 mil 327 millones de pesos. El resultado se explicó por una disminución en las ventas, un mayor deterioro de activos, incremento en costos financieros y una pérdida cambiaria, en un entorno de menor ingreso por exportaciones.
Los ingresos totales de la empresa cayeron 7.6 por ciento anual, hasta 365 mil 696 millones de pesos, mientras que la producción de hidrocarburos líquidos promedió 1.652 millones de barriles diarios, con un crecimiento de 2.3 por ciento impulsado por campos estratégicos en operación. El proceso de crudo aumentó 22.2 por ciento, al ubicarse en 1.14 millones de barriles diarios, como parte de la estrategia de reducir exportaciones y aumentar el refinamiento interno.
La deuda financiera de Pemex se redujo a 79 mil millones de dólares, desde los 85 mil millones del cierre del año anterior, mientras que los adeudos con proveedores se ubicaron en 20 mil 763 millones de dólares. La administración federal mantiene como objetivo alcanzar una producción de 1.8 millones de barriles diarios hacia 2030, en un escenario de declive prolongado en la producción y con intentos de apertura a contratos con privados que han avanzado de forma limitada.