Un perito oficial que declaró este martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona afirmó que no puede descartarse que el exfutbolista haya fallecido a causa de COVID-19, debido a que nunca se le realizó una prueba para detectar el virus durante la autopsia.
Pablo Ferrari, médico legista de la Asesoría Pericial de San Isidro, señaló ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 que fue un “error metodológico” no haber realizado un hisopado a Maradona, quien murió el 25 de noviembre de 2020, en plena pandemia.
De acuerdo con el especialista, la infección por coronavirus podía provocar un deterioro rápido y una muerte en pocas horas, por lo que consideró que esa posibilidad no puede ser descartada con la información disponible.
Ferrari también cuestionó la hipótesis de que Maradona hubiera atravesado una agonía prolongada antes de morir. Según su análisis, el exjugador sufrió un paro cardiorrespiratorio asociado con una falla ventricular y un edema agudo de pulmón que terminó provocándole asfixia.
El perito sostuvo que el proceso habría sido breve, de minutos a pocas horas, y calificó el fallecimiento como un evento súbito. Esta conclusión difiere de la planteada por otros especialistas que participaron en la causa y que señalaron previamente que Maradona pudo haber agonizado durante varias horas.
La declaración de Ferrari ocurrió durante la última jornada de testimonios del juicio, en el que siete profesionales de la salud enfrentan acusaciones relacionadas con la atención que recibió Maradona antes de su muerte.
El próximo 29 de septiembre está prevista una audiencia en la que los acusados podrán ampliar sus declaraciones. Posteriormente, los alegatos de las partes comenzarán en octubre, antes de que el tribunal avance hacia una sentencia.