Perú inició la semana decisiva de sus elecciones generales de 2026, en un proceso considerado uno de los más complejos de su historia reciente debido a la participación de 35 candidatos presidenciales y un escenario de alta fragmentación política, de acuerdo con reportes internacionales.
El país sudamericano se prepara para la votación del próximo 12 de abril, en la que los ciudadanos elegirán presidente, congresistas y representantes ante el Parlamento Andino, en medio de un clima marcado por la incertidumbre electoral y el alto número de indecisos, que mantiene abierta la competencia entre las principales fuerzas políticas. 
Diversos análisis señalan que ninguno de los aspirantes se perfila con ventaja clara, mientras que las encuestas recientes muestran porcentajes reducidos de intención de voto entre los punteros y una posible segunda vuelta prácticamente asegurada ante la dispersión del electorado. 
Las autoridades electorales mantienen el despliegue logístico para la jornada, mientras continúan las restricciones de publicación de encuestas de cara a los días previos a la votación.