Con la inflación de la primera quincena de enero en la mira, los mercados locales ajustan expectativas monetarias y cambiarias, un factor que ha acompañado el fortalecimiento reciente del peso. Analistas del sector financiero destacan que la apreciación también responde a señales de estabilidad macroeconómica y a la entrada de flujos hacia mercados emergentes.
La moneda mexicana registró un cierre al alza durante la sesión del 19 de enero, situándose en 17,58 unidades por dólar, lo que representa una apreciación del 0,37% respecto al cierre previo de 17,64 pesos. Este nivel no era alcanzado desde el 5 de junio de 2024, cuando la divisa se posicionó en 17,53 unidades frente a la moneda estadounidense.
El movimiento ocurre en un contexto en que los mercados locales mantienen atención sobre el dato de inflación correspondiente a la primera quincena de enero, el cual será un referente clave para las expectativas monetarias y cambiarias en las próximas sesiones. Analistas del sector financiero destacan que el desempeño del peso refleja, en parte, la expectativa de estabilidad macroeconómica y la dinámica de flujos de capital hacia mercados emergentes.
La tendencia positiva consolida una fase de fortaleza relativa de la moneda, acercándose nuevamente a la zona de 17,50 pesos por dólar, un umbral que no había sido revisitado en más de siete meses.