El peso mexicano cerró la semana con una nueva apreciación frente al dólar y acumuló cinco semanas consecutivas de ganancias, impulsado principalmente por el debilitamiento de la moneda estadounidense y una mayor demanda internacional por activos considerados de riesgo.
Durante la jornada, el tipo de cambio llegó a ubicarse alrededor de 16.89 pesos por dólar, su nivel más bajo desde junio de 2024. Al cierre de la jornada previa, la paridad había sido de 16.9573 unidades, por lo que el avance representó una ganancia de 0.24 por ciento en las primeras operaciones.
La fortaleza del peso se presentó en una semana marcada por la caída del dólar a nivel internacional. Entre los factores que influyeron estuvo el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para aumentar al menos al doble el tamaño de sus operaciones de recompra de bonos de largo plazo, de 2 mil a 4 mil millones de dólares por operación, equivalentes a unos 73 mil 200 millones de pesos mexicanos.
El comportamiento de la divisa también estuvo relacionado con una menor expectativa de que la Reserva Federal eleve sus tasas de interés, lo que redujo el atractivo del dólar frente a otras monedas.
Sin embargo, la racha de ganancias también ha llevado al peso a una zona considerada de sobrecompra, por lo que especialistas del mercado no descartan una corrección en las próximas sesiones. Una eventual salida de capitales de posiciones favorables al peso podría provocar una depreciación de la moneda mexicana.
El desempeño cambiario se produjo mientras los mercados siguen atentos a las decisiones de la Reserva Federal y a las señales provenientes del mercado de deuda estadounidense, factores que podrían determinar si la apreciación del peso continúa o pierde fuerza durante las próximas semanas.