El peso mexicano y la Bolsa Mexicana de Valores registraron avances durante la jornada del 23 de marzo, impulsados por un mayor apetito por riesgo en los mercados internacionales, luego de que inversionistas reaccionaran a señales de una posible reducción de tensiones en Medio Oriente, lo que disminuyó la demanda de activos de refugio como el dólar y favoreció el desempeño de divisas emergentes.
De acuerdo con información financiera difundida por distintos medios, el peso mostró una apreciación frente al dólar, mientras que el principal índice bursátil del país operó al alza en línea con los mercados globales, que respondieron de forma positiva a la expectativa de una menor tensión geopolítica en la región, situación que en semanas recientes ha influido en la volatilidad de los precios del petróleo y en el comportamiento de los flujos de inversión internacional.
Analistas del sector financiero han señalado que el movimiento de los mercados también está relacionado con ajustes en las expectativas sobre política monetaria en Estados Unidos, además de una disminución temporal en la demanda de activos de refugio, lo que ha permitido una recuperación parcial del peso mexicano, que mantiene sensibilidad a los cambios en la situación geopolítica y en las decisiones de los principales bancos centrales.
En el mercado accionario, diversas bolsas internacionales también presentaron incrementos, mientras los inversionistas evalúan la evolución del conflicto y su posible impacto en el suministro energético global, especialmente en el precio del petróleo, uno de los factores que ha provocado episodios recientes de volatilidad en los mercados financieros.
En jornadas previas, los mercados habían registrado caídas derivadas del aumento de la tensión en Medio Oriente, lo que afectó el tipo de cambio y los principales índices bursátiles, manteniendo un comportamiento influenciado por cualquier señal de estabilidad o incremento en la presión geopolítica en la región.