La Bolsa Mexicana de Valores y el peso cerraron la jornada de este viernes con pérdidas marginales, en un entorno marcado por la cautela de los mercados internacionales ante las tensiones en Medio Oriente y las señales de la política monetaria en Estados Unidos.
El peso mexicano se ubicó en 17.31 unidades por dólar al cierre de operaciones, con una depreciación de 0.06%, en una sesión de baja volatilidad. En el acumulado semanal, la moneda registró un ligero avance de 0.1%.
Los mercados operaron atentos a las conversaciones entre Washington y Teherán sobre el conflicto en Medio Oriente, en medio de diferencias relacionadas con el programa nuclear iraní y el control del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio energético global.
Aunque autoridades estadounidenses señalaron avances limitados en el diálogo, los inversionistas mantuvieron posiciones conservadoras ante la incertidumbre sobre el impacto en los precios del petróleo y la estabilidad regional.
La atención también se centró en la Reserva Federal de Estados Unidos tras la toma de protesta de su nuevo titular, Kevin Warsh, en un contexto de expectativas sobre el rumbo de las tasas de interés y la independencia del organismo.
En México, los datos económicos recientes mostraron una contracción del Producto Interno Bruto en el primer trimestre, aunque menor a la estimación inicial, mientras la inflación de la primera quincena de mayo registró una moderación superior a la prevista.
En el mercado accionario, el índice principal de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 0.07%, ubicándose en 68 mil 333.47 puntos, aunque en la semana acumuló un avance de 0.53%.
Entre las emisoras con mayores pérdidas destacaron Industrias Peñoles, con una baja de 4.23%, y Gentera, que retrocedió 2.18%, en un contexto de presión en los mercados de materias primas.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono a 10 años subió a 9.36%, mientras que el de 20 años avanzó a 9.78%, reflejando ajustes en las expectativas financieras.