El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró un estado de emergencia económica y socialluego de que el Congreso rechazara su propuesta para aumentar impuestos, una medida que, según el mandatario, pone en riesgo la estabilidad financiera del país.
Antes de que se publicara el decreto, Petro defendió la decisión al señalar que Colombia arrastra un déficit primario en sus finanzas públicas desde administraciones anteriores, particularmente desde el gobierno de Juan Manuel Santos. Afirmó que la situación fiscal actual es insostenible sin medidas inmediatas.
“El problema no es político, es económico”, sostuvo el presidente, quien advirtió que si la Corte Constitucional invalida también el decreto, el país podría enfrentar un aumento en el riesgo financiero, mayores costos de endeudamiento y una crisis económica de corto plazo.
Desde la oposición, legisladores y líderes políticos cuestionaron la decisión presidencial y acusaron al gobierno de incrementar el gasto público sin control. Argumentaron que, en lugar de imponer nuevos impuestos, el Ejecutivo debería reducir el gasto del Estado para evitar un mayor deterioro del déficit fiscal.
De acuerdo con el decreto, fechado el 22 de diciembre, la emergencia se sustenta en una posición fiscal tensa, el aumento en las necesidades de gasto en áreas como salud y seguridad, y el rechazo legislativo a la ley de financiamiento presentada por el Ejecutivo.
La declaratoria permite al gobierno aprobar incrementos tributarios sin pasar por el Congreso, una facultad excepcional contemplada en la Constitución. El documento fue firmado por todos los integrantes del gabinete presidencial.