El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cayó más de 4 por ciento este viernes, presionado por las conversaciones de países de la Unión Europea para liberar reservas estratégicas de diésel y crudo, una medida que busca reducir la presión sobre el suministro energético.
Los futuros del WTI para noviembre llegaron a cotizar en 88.92 dólares por barril, con una baja de 3.95 dólares frente al cierre anterior. La caída se produjo mientras los mercados evaluaban la posibilidad de una mayor disponibilidad de combustibles refinados en Europa.
Los gobiernos de la Unión Europea analizaron una propuesta impulsada por Francia para liberar 50 millones de barriles de diésel, mientras los países integrantes de la Agencia Internacional de la Energía considerarían liberar otros 50 millones de barriles de crudo.
La propuesta surgió ante la presión sobre los precios del diésel y las dificultades de suministro provocadas por la reducción de la capacidad de refinación en distintas regiones. Los futuros del gasóleo europeo también registraron una caída superior al 4 por ciento durante la jornada.
La evolución del mercado petrolero también estuvo vinculada a las expectativas sobre el suministro internacional. El Brent, referencia para otros mercados, registró igualmente una baja durante la sesión, mientras los operadores siguieron las decisiones de los gobiernos sobre sus reservas estratégicas.