Pichátaro, Michoacán, celebrará su Feria del Mueble Rústico y Textil Bordado del 2 al 6 de agosto
evangelio | 30 julio, 2026

La comunidad purépecha de San Francisco Pichátaro, en el municipio de Tingambato, se prepara para recibir del 2 al 6 de agosto una nueva edición de la Feria del Mueble Rústico y Textil Bordado, una de las principales vitrinas para las y los artesanos de la región.

Durante cinco días, la plaza principal reunirá a creadores locales dedicados a la talla de madera y al bordado tradicional, quienes ofrecerán muebles rústicos elaborados a mano, guanengos bordados en punto de cruz y otras piezas representativas de la identidad artesanal de Pichátaro.

Además de la exposición y venta artesanal, el programa contempla muestras gastronómicas con platillos tradicionales como churipo, corundas, pan de horno y atoles, así como presentaciones culturales y musicales para habitantes y visitantes.

Uno de los momentos centrales será el concurso artesanal, reservado exclusivamente para artesanas y artesanos de la comunidad. En la edición anterior participaron 63 creadores con 80 piezas inscritas entre muebles y textiles, cifra que los organizadores esperan igualar o superar este año.

Entre las novedades destaca la participación de una mujer en la categoría de talla de madera, un oficio que históricamente ha sido desempeñado principalmente por hombres y que ahora muestra una mayor incorporación femenina y de nuevas generaciones.

Los propios artesanos señalaron que el interés de los jóvenes por aprender el trabajo de la madera continúa vigente, ya que muchos comienzan desde niños apoyando a sus padres y familiares en los talleres familiares.

En el caso del bordado, explicaron que cerca del 95 por ciento de las mujeres de la comunidad domina las técnicas tradicionales, conocimiento que se transmite de generación en generación y que constituye uno de los principales rasgos culturales de Pichátaro.

Los productores de muebles también advirtieron sobre una dificultad creciente: la escasez de madera apolillada, material muy valorado para la fabricación de muebles rústicos por su textura y apariencia envejecida. Según explicaron, muchas de las antiguas trojes de la comunidad han desaparecido, por lo que parte de la madera debe conseguirse en localidades cercanas.

Este tipo de madera suele tener una antigüedad de 15 a 20 años o más, lo que incrementa considerablemente el costo de las piezas debido a la dificultad para obtenerla y trabajarla.

Los organizadores aseguraron que actualmente existen condiciones adecuadas para que los visitantes puedan llegar sin contratiempos a la comunidad, y reiteraron la invitación a disfrutar de la artesanía, la gastronomía y las expresiones culturales que distinguen a San Francisco Pichátaro, considerado uno de los principales centros artesanales de la Meseta Purépecha.

Con esta feria, la comunidad busca no solo impulsar la economía local, sino también preservar oficios tradicionales que forman parte del patrimonio cultural de Michoacán, combinando la elaboración de muebles rústicos con el reconocido bordado purépecha que ha dado identidad a Pichátaro por generaciones.

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