La policía británica abrió una nueva línea de investigación contra Andrés Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como el príncipe Andrés, tras una denuncia por presunta conducta inapropiada hacia una mujer durante el festival hípico Royal Ascot de 2002.
De acuerdo con el diario británico The Sunday Times, detectives de la Policía del Valle del Támesis analizan el caso dentro de la investigación que desde febrero se sigue contra el segundo hijo varón de la fallecida Isabel II por presunta conducta indebida en cargo público.
Los hechos habrían ocurrido entre el 18 y el 22 de junio de 2002, durante una edición de Royal Ascot a la que acudió la reina Isabel II en el marco de su Jubileo de Oro. En aquella época, Andrés era una figura habitual del exclusivo evento ecuestre, considerado uno de los encuentros sociales más importantes del Reino Unido.
Hasta ahora no se ha aclarado si la denuncia fue presentada en aquel momento o si surgió años después.
La Policía del Valle del Támesis confirmó recientemente que la investigación no se limita únicamente a posibles filtraciones de información confidencial relacionadas con el periodo en que Andrés fungió como representante especial británico para comercio e inversión, entre 2001 y 2011, sino que también contempla posibles delitos sexuales, fraude y corrupción.
El exduque de York fue detenido el pasado 19 de febrero y posteriormente liberado mientras continúan las investigaciones.
El caso revive nuevamente los vínculos de Andrés con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores y fallecido en prisión en 2019 mientras esperaba juicio en Estados Unidos.
Documentos judiciales difundidos el año pasado en Estados Unidos señalaron que el integrante de la familia real británica presuntamente compartió información confidencial del gobierno británico con Epstein.
Además, Andrés enfrentó durante años las acusaciones de Virginia Giuffre, quien aseguró haber sido abusada sexualmente por él en tres ocasiones cuando era menor de edad, presuntamente con intermediación de Epstein.
Aunque el expríncipe ha negado todas las acusaciones, en 2022 alcanzó un acuerdo millonario extrajudicial con Giuffre para cerrar la demanda civil presentada en Estados Unidos. Giuffre murió en abril de 2025 a los 41 años.
Tras el escándalo por su relación con Epstein, Andrés fue apartado de la vida pública en 2019. Posteriormente, Carlos III le retiró sus títulos oficiales y le pidió abandonar Royal Lodge, residencia ubicada en los terrenos del castillo de Windsor.