Autoridades meteorológicas de Estados Unidos mantienen bajo vigilancia un sistema de baja presión ubicado frente a las costas de Texas que podría convertirse en la primera tormenta tropical de la temporada de huracanes del Atlántico en las próximas horas. El fenómeno fue clasificado como Potencial Ciclón Tropical Uno y se desplaza cerca del Golfo de México con posibilidades crecientes de fortalecimiento.
El sistema se localizaba a unos 105 kilómetros al suroeste de Corpus Christi, Texas, con vientos sostenidos cercanos a los 45 kilómetros por hora. Los pronósticos indican que podría alcanzar la categoría de tormenta tropical entre este martes y miércoles mientras avanza paralelo a la costa de Texas antes de dirigirse hacia Luisiana.
Ante esta situación, se emitió una vigilancia de tormenta tropical desde Sargent, Texas, hasta Morgan City, Luisiana. Las autoridades advirtieron que el principal riesgo no son los vientos, sino las lluvias intensas que podrían provocar inundaciones repentinas y urbanas en amplias zonas del sur de Estados Unidos.
Los pronósticos estiman acumulados de lluvia de entre 100 y 200 milímetros, con puntos aislados que podrían superar los 300 milímetros. Las precipitaciones afectarían principalmente a Texas y Luisiana, aunque también podrían extenderse hacia Misisipi, Alabama y el oeste de Florida, donde existe riesgo de inundaciones peligrosas para la población.
Además de las lluvias, las autoridades no descartan marejadas ciclónicas de hasta 1.2 metros en algunos sectores costeros, así como ráfagas de viento y la posible formación de tornados aislados. Los servicios meteorológicos exhortaron a la población a mantenerse informada sobre la evolución del sistema y atender las recomendaciones de protección civil.
La temporada de huracanes del Atlántico comenzó el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre. Los organismos especializados prevén una actividad cercana al promedio histórico durante este año, con varias tormentas y huracanes con nombre a lo largo de la temporada.