El precio del petróleo intermedio de Texas, conocido como WTI, registró una caída de aproximadamente 13 por ciento en la semana, lo que representa su mayor desplome desde 2020, en medio de cambios recientes en el escenario geopolítico internacional.
La baja se produce tras señales de distensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, luego del anuncio de una tregua temporal que redujo la presión sobre los mercados energéticos y generó una corrección en los precios del crudo. 
Durante los días previos, el precio del barril había superado los 110 dólares impulsado por la incertidumbre en Medio Oriente y las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el suministro global de petróleo. Sin embargo, la expectativa de un menor riesgo inmediato provocó un ajuste a la baja en las cotizaciones. 
El West Texas Intermediate es uno de los principales referentes internacionales para la fijación de precios del crudo, especialmente en el mercado estadounidense, por lo que sus variaciones tienen impacto directo en los costos energéticos y en los mercados financieros. 
La caída semanal refleja la volatilidad del mercado energético ante eventos geopolíticos, donde los precios pueden registrar movimientos abruptos dependiendo de factores como conflictos armados, acuerdos diplomáticos o interrupciones en el suministro.
El comportamiento del petróleo también incide en variables económicas como la inflación, los costos de transporte y la actividad industrial, por lo que su evolución continúa siendo un indicador clave en el entorno económico global.