Presidente de Bolivia reduce su salario en medio de protestas y bloqueos carreteros
evangelio | 25 mayo, 2026

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes la reducción del 50 por ciento de su salario y del sueldo de sus ministros en medio de la crisis política y social que enfrenta el país por las protestas y bloqueos carreteros registrados en distintas regiones.

El anuncio fue realizado durante un acto oficial en la ciudad de Sucre, mientras Bolivia atraviesa varias semanas de movilizaciones encabezadas por sectores de la Central Obrera Boliviana, organizaciones campesinas y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del mandatario y rechazan las propuestas de diálogo impulsadas por el gobierno.

Las movilizaciones surgieron por el descontento ante la situación económica del país, el aumento en el costo de productos básicos, la escasez de combustibles y las acusaciones de distintos sectores contra el gobierno por una presunta falta de respuestas ante la crisis. A esto se suman disputas políticas entre grupos cercanos a Evo Morales y el actual gobierno, así como reclamos por decisiones relacionadas con la conducción económica y social del país.

Las protestas y cortes de carreteras han comenzado a afectar el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos principalmente en las ciudades de La Paz y El Alto, donde viven cerca de dos millones de personas.

La Administradora Boliviana de Carreteras reportó más de 50 puntos de bloqueo en al menos cinco departamentos del país, situación que ha incrementado la presión política y económica sobre el gobierno boliviano.

El concejal paceño Fabián Yaksic señaló que la población enfrenta un clima de tensión derivado de las movilizaciones y acusó a grupos políticos de utilizar los bloqueos como medida de presión.

Por su parte, el expresidente Jorge Quiroga cuestionó las restricciones al ingreso de alimentos y medicinas, mientras el Comité pro Santa Cruz pidió al gobierno garantizar el libre tránsito y restablecer el orden público.

A pesar del agravamiento del conflicto, el gobierno descartó por ahora declarar un estado de excepción y mantiene operativos coordinados entre la Policía y las Fuerzas Armadas para habilitar corredores humanitarios y contener las protestas.

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