Cientos de personas de distintas entidades del país denunciaron presuntas irregularidades en la compra de terrenos comercializados por Grupo Foret en diversos desarrollos inmobiliarios ubicados en Yucatán. Los compradores aseguran que fueron atraídos con promesas de fraccionamientos exclusivos, facilidades de pago y proyectos rodeados de áreas naturales que no se han concretado conforme a lo anunciado.
Entre 2020 y 2024, la empresa informó la venta de aproximadamente 10 mil lotes en proyectos distribuidos en municipios como Tixkokob, Hunucmá, Tekax y Tizimín. No obstante, afectados señalan retrasos en las obras, ausencia de servicios básicos y falta de información clara sobre el estado legal y ambiental de algunos desarrollos.
Al menos ocho proyectos inmobiliarios vinculados con Grupo Foret han recibido dictámenes negativos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales relacionados con sus autorizaciones ambientales. Pese a ello, los desarrollos continuaron siendo promovidos y comercializados, lo que ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión aplicados en estos casos.
Las personas afectadas afirman que adquirieron los terrenos con la expectativa de acceder a infraestructura y amenidades anunciadas durante el proceso de venta. Algunos compradores han señalado que las condiciones actuales de los predios no corresponden con las características promocionadas al momento de su adquisición.
Por su parte, Grupo Foret rechazó haber incumplido con sus obligaciones y sostuvo que su actividad se limita a la comercialización de lotes, mientras que la obtención de permisos, licencias de construcción y la ejecución de obras corresponden a otras entidades involucradas en los desarrollos inmobiliarios.
El caso ha reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión del mercado inmobiliario en el sureste del país, particularmente en zonas con alto valor ambiental y turístico como Yucatán.