La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, fue sometida con éxito a un trasplante de pulmón en el Rikshospitalet de Oslo, informó la Casa Real noruega. La intervención se realizó después de que la integrante de la familia real fuera incluida recientemente en la lista de espera para recibir un órgano debido al avance de la fibrosis pulmonar que padece desde 2018.
La enfermedad, considerada progresiva y sin cura definitiva, provoca cicatrización del tejido pulmonar y puede derivar en dificultades respiratorias severas. Autoridades médicas del hospital señalaron que la cirugía se desarrolló favorablemente y que, hasta el momento, la evolución de la paciente es satisfactoria. La princesa permanecerá hospitalizada durante varias semanas mientras recibe tratamiento, ajustes de medicación y seguimiento especializado para prevenir complicaciones posteriores al trasplante.
El estado de salud de Mette-Marit ha sido objeto de atención pública durante los últimos meses debido al deterioro asociado con su padecimiento. Como consecuencia de su recuperación, el príncipe heredero Haakon de Noruega modificará parte de sus actividades oficiales para acompañar a su esposa durante el proceso médico. La Casa Real indicó que ofrecerá una nueva actualización cuando la princesa sea dada de alta.
La intervención ocurre en un periodo complejo para la familia real noruega. Días antes, Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa heredera, fue condenado a cuatro años de prisión tras ser declarado culpable de dos cargos de violación, además de otros delitos. La defensa del acusado anunció que presentará recursos de apelación contra parte del fallo judicial.
La situación también ha mantenido a la familia real bajo escrutinio público debido a diversos asuntos que han generado atención mediática en Noruega durante el último año. Sin embargo, las autoridades reales han centrado sus comunicados recientes en la recuperación médica de la princesa heredera y en el seguimiento de su evolución tras la cirugía.