Princesas Beatrice y Eugenie quedan fuera del Royal Ascot por el escándalo vinculado a Epstein
evangelio | 2 marzo, 2026

Las princesas Beatrice y Eugenie, hijas del ex príncipe Andrew Mountbatten‑Windsor y Sarah Ferguson, fueron vetadas de asistir al Royal Ascot 2026, uno de los eventos ecuestres más prestigiosos del calendario británico. La decisión del entorno de la monarquía se produce en medio del creciente escándalo en torno a los vínculos de su padre con el caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, y la reciente detención de Andrew bajo investigación por conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público.

Según reportes basados en fuentes cercanas al Palacio de Buckingham, a las princesas les comunicaron que no podrán participar en las actividades oficiales del Royal Ascot en junio, incluida la tradicional procesión real ni ocupar un lugar en la Royal Box junto a otros miembros de la familia. La exclusión forma parte de una estrategia más amplia para mantener a Beatrice y Eugenie alejadas de las apariciones públicas de la Casa Real durante el año mientras persisten las consecuencias del escándalo relacionado con Epstein.

Aunque ninguna de las dos ha sido acusada formalmente de algún delito, sus nombres han surgido en los documentos publicados en las recientes entregas de los archivos de Epstein, alimentando el escrutinio mediático y público. El Daily Mail y otros medios británicos han señalado que la medida busca evitar asociaciones fotográficas entre las hermanas y la familia real en eventos de alto perfil, como parte del manejo de la reputación institucional en medio del impacto negativo.

Beatrice y Eugenie, que se desempeñan fuera de funciones reales activas y tienen familias propias, mostraron sorpresa y molestia por la decisión, especialmente Beatrice, quien según fuentes se sintió “totalmente descolocada” por la prohibición. A pesar de ello, se ha informado que ambas han mantenido un perfil bajo en el último mes, reduciendo su presencia pública desde la detención de su padre.

El Royal Ascot, tradicional carrera de caballos que se celebra cada año desde 1711 con fuerte presencia de la realeza británica, es un evento emblemático de la temporada social y aristocrática en el Reino Unido, por lo que la ausencia de las princesas representa un golpe simbólico en medio de un momento de turbulencia para la institución monárquica.

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