La Procuraduría de Protección al Ambiente (Proam) incorporará drones con cámaras multiespectrales a sus labores de inspección y vigilancia, una herramienta que permitirá detectar condiciones del territorio que no pueden identificarse a simple vista.
El personal de la dependencia concluyó una capacitación teórica y práctica para operar estos equipos, con los que será posible obtener información sobre el estado de la vegetación, estrés hídrico y puntos de calor, entre otros indicadores ambientales.
La tecnología también será utilizada como apoyo durante las inspecciones, particularmente en zonas donde se requiera ampliar la información obtenida en campo.
Uno de los posibles usos será el monitoreo de basureros municipales, donde las imágenes multiespectrales pueden ayudar a ubicar áreas con mayor riesgo de incendios y facilitar la implementación de medidas preventivas.
Durante el curso, los trabajadores aprendieron sobre el funcionamiento de los drones, las reglas para su operación, las condiciones que deben revisarse antes de cada vuelo, la planificación de rutas y el análisis de los datos obtenidos mediante las diferentes bandas del espectro electromagnético.