El fenómeno de la delincuencia transnacional ha cobrado relevancia jurídica tras la vinculación a proceso de dos ciudadanos guatemaltecos identificados como Pedro N y Leonardo N. La Fiscalía General de la República logró que un juez federal dictara dicha medida luego de que ambos sujetos se enfrentaran a balazos contra efectivos de la Guardia Nacional en el municipio de Tangancícuaro. Este hecho violento no solo resultó en la captura de los ahora imputados, sino que también dejó un saldo de otros dos hombres de la misma nacionalidad abatidos en el lugar del conflicto.
Durante la inspección posterior al enfrentamiento, las autoridades federales lograron el decomiso de un arsenal que evidencia el poder de fuego de estos grupos. Entre los objetos asegurados se encuentran dos armas largas de alto poder, siete cargadores, 111 cartuchos útiles y un chaleco táctico que ostentaba las siglas de un grupo criminal con fuerte presencia en la zona. Estos elementos fueron presentados como pruebas contundentes por el Ministerio Público Federal ante la Fiscalía Especializada de Control Regional para sustentar las acusaciones por violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
El juez de control determinó que existían elementos suficientes para procesar a los detenidos por la portación de armamento reservado para el uso exclusivo del Ejército y las Fuerzas Armadas. Además, en el caso de uno de los involucrados, se añadieron cargos por la posesión de cartuchos y cargadores prohibidos. Como medida cautelar, se les impuso la prisión preventiva oficiosa y se otorgó un periodo de 60 días naturales para realizar la investigación complementaria, tiempo en el que se buscará establecer sus nexos específicos con la estructura delictiva que los reclutó.
Este incidente ha generado una alerta especial en las mesas de seguridad nacional, debido a que confirma el incremento de ciudadanos extranjeros integrados a las filas de organizaciones criminales en Michoacán. La participación de personas reclutadas fuera de las fronteras mexicanas para atacar directamente a las fuerzas de seguridad representa una escalada en la logística delictiva de la región. Las autoridades continúan las investigaciones para determinar si existen más células operativas bajo este mismo esquema de reclutamiento internacional en otros puntos del estado.