Cientos de personas se manifestaron en el centro de Nuuk, capital de Groenlandia, durante la inauguración de una nueva sede diplomática de Estados Unidos, en rechazo a la política de influencia estadounidense sobre el territorio ártico y a las declaraciones sobre un posible aumento de control sobre la isla.
Los manifestantes se concentraron frente al edificio consular portando banderas de Groenlandia y pancartas con mensajes como “Estados Unidos, basta ya”, además de consignas en defensa de la soberanía local como “Groenlandia pertenece a los groenlandeses” y “No significa no”.
La apertura de la nueva instalación diplomática, ubicada en el centro de Nuuk, sustituyó a una oficina anterior de menor tamaño en las afueras de la ciudad, lo que fue interpretado por sectores de la población como un incremento de la presencia estadounidense en la región.
Nuuk es la capital de Groenlandia y la ciudad más poblada del territorio, ubicado en el Ártico y con administración autónoma dentro del Reino de Dinamarca.
La protesta se desarrolló mientras autoridades locales decidieron no asistir a la ceremonia oficial, entre ellas el primer ministro Jens-Frederik Nielsen, quien junto con otros representantes políticos declinó la invitación.
La relación entre Groenlandia y Estados Unidos ha generado tensiones en los últimos años debido al interés estratégico de Washington en el Ártico, región considerada clave por su ubicación geopolítica y recursos naturales. En distintas ocasiones, el expresidente Donald Trump ha planteado la posibilidad de aumentar la influencia estadounidense en la isla, lo que provocó reacciones de rechazo tanto en Groenlandia como en países aliados.
Durante el acto de inauguración, el embajador de Estados Unidos en Dinamarca, Kenneth Howery, afirmó que su país mantendrá una relación de cooperación con Groenlandia como vecinos, aliados y socios, independientemente de las decisiones políticas futuras del territorio.
El gobierno de Groenlandia ha reiterado que la isla pertenece a su población y no está en venta, al tiempo que ha buscado mantener el equilibrio entre su relación con Dinamarca y su vínculo con Estados Unidos.
Groenlandia, con una población de alrededor de 57 mil habitantes, mantiene una posición estratégica en el Ártico, donde Estados Unidos conserva una base militar activa como parte de su presencia en la región.