Líderes de pueblos indígenas miskitu, tawahka, pech y garífuna advirtieron sobre el deterioro crítico de la Biosfera del Río Plátano en Honduras, ubicada en el departamento de Gracias a Dios, y exigieron al gobierno el reconocimiento de su autonomía para frenar el daño ambiental en la reserva.
Durante un encuentro en Tegucigalpa, representantes de las comunidades señalaron que el ecosistema enfrenta afectaciones por la deforestación, asentamientos humanos irregulares y la apertura ilegal de carreteras dentro del área protegida.
Indicaron que la degradación de la reserva también está vinculada a la presencia de actividades del narcotráfico y la expansión de la ganadería, lo que ha incrementado la presión sobre los recursos naturales y el territorio ancestral.
En el pronunciamiento, los líderes subrayaron que la recuperación del ecosistema requiere medidas estructurales que incluyan el reconocimiento efectivo de la autonomía indígena, más allá de acciones de vigilancia o intervenciones técnicas.
También se ha señalado la apertura ilegal de caminos de varios kilómetros en la zona núcleo de la biosfera, así como la existencia de asentamientos y tala clandestina, además de áreas deforestadas destinadas a actividades ganaderas.
La Biosfera del Río Plátano es considerada una de las principales reservas ecológicas de la región y alberga una amplia diversidad de especies, así como comunidades indígenas cuya vida depende del equilibrio ambiental del territorio.