El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó una pausa de 72 horas en los ataques contra Kiev, coincidiendo con la visita de una delegación estadounidense que busca reactivar las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. La suspensión comenzará a la medianoche y fue anunciada por el Kremlin este sábado.
La decisión coincide con la llegada a Moscú de Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente estadounidense Donald Trump. Ambos tienen previsto reunirse con Putin y posteriormente viajar a Kiev para continuar las conversaciones con autoridades ucranianas.
La delegación estadounidense lleva una nueva propuesta para intentar destrabar las negociaciones de paz, aunque los detalles del planteamiento no han sido revelados públicamente. Rusia y Ucrania mantienen diferencias importantes sobre las condiciones para alcanzar un acuerdo, mientras los ataques aéreos continúan en distintos puntos de ambos países.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski también ha planteado una pausa temporal de los ataques durante la visita de los enviados estadounidenses. La medida busca facilitar su desplazamiento entre Moscú y Kiev y crear condiciones para las conversaciones diplomáticas.
La pausa anunciada por Putin se produce después de una nueva escalada militar. En los últimos días, Rusia intensificó los ataques con drones y misiles contra Kiev y otras ciudades ucranianas, mientras Ucrania mantiene operaciones contra objetivos militares y de infraestructura dentro de territorio ruso.
Aunque la suspensión será limitada a tres días, representa un nuevo intento de abrir espacio al diálogo mientras Washington busca acercar a las partes y avanzar hacia un eventual acuerdo que ponga fin al conflicto.