Representantes de Dinamarca y del gobierno autónomo de Groenlandia sostuvieron este martes una reunión de alto nivel en la Casa Blanca con funcionarios estadounidenses, en un contexto marcado por el renovado interés de Estados Unidos en el control estratégico de la isla ártica. El encuentro ocurre en medio de una creciente tensión diplomática, luego de que el presidente Donald Trump reiterara públicamente que Groenlandia es clave para la seguridad nacional estadounidense.
La reunión se llevó a cabo pocas horas después de que Trump insistiera en que el territorio resulta esencial para el despliegue del sistema de defensa antimisiles conocido como la “Cúpula Dorada”, uno de los proyectos emblemáticos de su actual administración en materia militar. De acuerdo con la narrativa del mandatario, la ubicación geográfica de Groenlandia permitiría fortalecer la capacidad de detección y respuesta ante amenazas aéreas provenientes de otras regiones del mundo.
Según información difundida por la Casa Blanca, la Cúpula Dorada estaría basada en tecnología espacial y tendría como objetivo proteger la totalidad del territorio estadounidense frente a ataques externos. El costo estimado del sistema ronda los 175 mil millones de dólares, lo que lo convertiría en uno de los proyectos de defensa más ambiciosos y costosos de las últimas décadas.
Tanto el gobierno de Groenlandia como el de Dinamarca han rechazado de manera reiterada cualquier intento de transferencia de soberanía o control territorial. Las autoridades danesas han subrayado que Groenlandia, como parte del Reino de Dinamarca, se encuentra integrada al esquema de defensa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por lo que cualquier decisión en materia de seguridad debe enmarcarse en los acuerdos multilaterales vigentes. El nuevo acercamiento entre las delegaciones ocurre en un escenario internacional cada vez más marcado por la competencia estratégica en el Ártico, donde el deshielo ha incrementado el interés militar, económico y geopolítico de diversas potencias. Aunque no se han dado a conocer detalles específicos sobre los acuerdos o desacuerdos surgidos del encuentro, la reunión confirma que Groenlandia se mantiene como un punto sensible en la agenda de seguridad global.