La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses generó una nueva controversia política en México, luego de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareciera públicamente para condenar la operación y cuestionar directamente al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
El exjefe del Ejecutivo federal interrumpió su retiro este fin de semana para fijar postura sobre el caso, al que calificó como un “atentado a la soberanía” y un “secuestro”. En un mensaje dirigido a Trump, López Obrador sostuvo que sus principios políticos le impedían guardar silencio ante lo que consideró un acto de prepotencia internacional. “Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”, afirmó.
Las declaraciones del tabasqueño provocaron una rápida reacción de figuras de la oposición mexicana. La senadora del PAN, Lilly Téllez, fue la primera en responder, al señalar que la postura de López Obrador evidenciaba temor y presunta complicidad con el mandatario venezolano. En un mensaje difundido en redes sociales, acusó a ambos de haber pactado con el crimen organizado.
A la crítica se sumó Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, quien lanzó un duro mensaje contra el expresidente. Moreno aseguró que López Obrador no se encuentra retirado de la vida pública, sino que según dijo se mantiene oculto para evadir responsabilidades legales. Además, reiteró que fue denunciado ante instancias internacionales y lo calificó con términos como “cínico”, “corrupto” y “narcopolítico”.
El líder priista fue más allá al afirmar que López Obrador representa un reflejo del modelo político de Maduro, al que describió como un “dictador frustrado” que utilizó el poder para proteger a criminales.
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses generó una nueva controversia política en México, luego de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareciera públicamente para condenar la operación y cuestionar directamente al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
El exjefe del Ejecutivo federal interrumpió su retiro este fin de semana para fijar postura sobre el caso, al que calificó como un “atentado a la soberanía” y un “secuestro”. En un mensaje dirigido a Trump, López Obrador sostuvo que sus principios políticos le impedían guardar silencio ante lo que consideró un acto de prepotencia internacional. “Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”, afirmó.
Las declaraciones del tabasqueño provocaron una rápida reacción de figuras de la oposición mexicana. La senadora del PAN, Lilly Téllez, fue la primera en responder, al señalar que la postura de López Obrador evidenciaba temor y presunta complicidad con el mandatario venezolano. En un mensaje difundido en redes sociales, acusó a ambos de haber pactado con el crimen organizado.
A la crítica se sumó Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, quien lanzó un duro mensaje contra el expresidente. Moreno aseguró que López Obrador no se encuentra retirado de la vida pública, sino que según dijo se mantiene oculto para evadir responsabilidades legales. Además, reiteró que fue denunciado ante instancias internacionales y lo calificó con términos como “cínico”, “corrupto” y “narcopolítico”.
El líder priista fue más allá al afirmar que López Obrador representa un reflejo del modelo político de Maduro, al que describió como un “dictador frustrado” que utilizó el poder para proteger a criminales.
La polémica ocurre luego de que Nicolás Maduro fuera detenido el pasado 3 de enero por fuerzas especiales de Estados Unidos. De acuerdo con información oficial, el mandatario venezolano enfrentará su primera audiencia judicial el próximo 5 de enero.
El cruce de declaraciones reavivó la confrontación entre el expresidente mexicano y sus críticos, y volvió a colocar a López Obrador en el centro del debate político nacional, pese a haber dejado formalmente el cargo.
La polémica ocurre luego de que Nicolás Maduro fuera detenido el pasado 3 de enero por fuerzas especiales de Estados Unidos. De acuerdo con información oficial, el mandatario venezolano enfrentará su primera audiencia judicial el próximo 5 de enero.
El cruce de declaraciones reavivó la confrontación entre el expresidente mexicano y sus críticos, y volvió a colocar a López Obrador en el centro del debate político nacional, pese a haber dejado formalmente el cargo.