La Fiscalía General de la República (FGR) inició una reconfiguración interna de sus áreas estratégicas a un mes del relevo en su titularidad, con una serie de nombramientos en fiscalías especializadas y órganos administrativos que buscan ajustar la estructura operativa de la institución. En total, se realizaron 11 designaciones recientes, a las que se suman dos efectuadas previamente durante el periodo de encargaduría del despacho, tras la salida del anterior fiscal general.
Los cambios alcanzan a fiscalías especializadas vinculadas a la atención de delitos de alto impacto y a la supervisión interna. Entre ellas se encuentran las áreas enfocadas en violencia contra las mujeres, grupos en situación de vulnerabilidad y trata de personas; asuntos internos; investigación de asuntos relevantes; derechos humanos; control competencial; control regional; así como delitos fiscales y del sistema financiero. Con estas designaciones, la FGR busca cubrir vacantes clave y redefinir líneas de conducción en áreas sensibles de investigación y control.
La reorganización también incluyó ajustes en órganos administrativos y de apoyo institucional. Se designaron nuevos titulares en la Oficialía Mayor, la Unidad Especializada en Transparencia y Apertura Gubernamental, la Consejería General y la Unidad de Comunicación Social, instancias que tienen un papel central en la gestión interna, la rendición de cuentas y la relación pública de la Fiscalía.
Estos movimientos se suman a los nombramientos realizados a finales de noviembre, cuando se definieron las nuevas titularidades de la Agencia de Investigación Criminal y de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada. En conjunto, los cambios delinean una nueva etapa en la conducción de la FGR, marcada por la renovación de mandos y la redefinición de responsabilidades en áreas estratégicas.