La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) colocó en la conversación pública al popular “perro amarillo”, luego de presentarlo como una de las razas representativas del país bajo el nombre de “Perro Caramelo”.
En su publicación, la dependencia incluyó a este can, común en calles y comunidades de todo México, junto a razas con reconocimiento histórico como el Xoloitzcuintle, el Chihuahua y el Calupoh, lo que fue interpretado por usuarios como un reconocimiento del mestizo como una “raza mexicana”.
Para muchos, este gesto representa un avance simbólico al colocar al llamado “Perro Caramelo” como un reflejo de la vida cotidiana en el país, donde los perros sin pedigrí forman parte del entorno social y cultural.
Más allá de la clasificación, la PROPAEM destacó que su objetivo es visibilizar el valor de todos los perros, independientemente de su origen. Señaló que tanto los de raza como los mestizos cumplen funciones importantes, desde tareas de seguridad y rescate hasta el acompañamiento emocional en las familias.
Actualmente, las razas mexicanas reconocidas por la Federación Canófila Mexicana son el Chihuahua, el Xoloitzcuintle y el Calupoh. En ese contexto, la inclusión del “Perro Caramelo” se entiende como una acción simbólica que busca dignificar al perro mestizo y posicionarlo como parte de la identidad nacional.
La iniciativa también refuerza el llamado a la adopción y a la tenencia responsable, en un país donde miles de perros sin raza definida siguen siendo parte de la vida diaria en calles y hogares.