Los recortes aplicados por Estados Unidos al Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés) han provocado el cierre de más de mil 700 clínicas y centros de atención relacionados con el VIH en decenas de países, además de la pérdida de más de 16 mil empleos en el sector salud.
PEPFAR es un programa creado en 2003 por el gobierno estadounidense para financiar servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH a nivel mundial. A lo largo de más de dos décadas, ha contribuido a salvar al menos 26 millones de vidas y ha brindado atención médica en más de 50 países.
Las cifras fueron dadas a conocer en el informe Taking the Pulse of PEPFAR, elaborado por la Oficina de Políticas Públicas de amfAR, The Foundation for AIDS Research, y presentado en la 26 Conferencia Internacional sobre el Sida, celebrada en Río de Janeiro, Brasil. El documento recopila información de 166 organizaciones de 46 países que recibieron financiamiento del programa durante 2025.
El informe señala que las cancelaciones de recursos y los retrasos en los pagos provocaron el cierre de clínicas, la suspensión de programas de prevención del VIH y la reducción de servicios dirigidos a mujeres jóvenes, niños y poblaciones con mayor vulnerabilidad frente al virus.
Datos oficiales del gobierno estadounidense correspondientes al último trimestre del año fiscal 2025 indican que 20.6 millones de personas continuaron recibiendo tratamiento antirretroviral respaldado por PEPFAR. Sin embargo, otros análisis identificaron una disminución cercana al 10 por ciento en el número de beneficiarios respecto al periodo fiscal anterior.
El documento advierte que la recuperación de los servicios podría tomar tiempo, aun cuando se restablezca el financiamiento, debido al cierre de instalaciones y la interrupción de programas esenciales para la prevención y el tratamiento del VIH.