Empresas tecnológicas como Meta Platforms, TikTok, YouTube y Snap Inc. enfrentan en Estados Unidos una serie de juicios que buscan determinar si sus plataformas han contribuido al deterioro de la salud mental de niños y adolescentes. Las demandas fueron presentadas por familias, distritos escolares y autoridades que sostienen que el diseño de estas aplicaciones promueve un uso compulsivo entre los menores, quienes según estudios, pasan más tiempo conectados en redes sociales.
Uno de los casos centrales se desarrolla en tribunales de California y forma parte de un grupo de procesos conocidos como “casos de prueba”, que servirán como referencia para resolver miles de demandas similares. En el litigio, una joven identificada como K.G.M. acusa a las compañías de haber diseñado funciones como el desplazamiento infinito y sistemas de recomendación para mantener a los usuarios conectados durante más tiempo. Según estudios, adolescentes con problemas de salud mental pasan en promedio 50 minutos más al día en redes sociales que quienes no los tienen.
Los demandantes sostienen que estas características fomentan la adicción digital y han provocado efectos como ansiedad, depresión y pensamientos suicidas en adolescentes que comenzaron a usar redes sociales desde edades tempranas. Estadísticas recientes muestran que 20 % de los adolescentes de 12 a 17 años reporta síntomas de ansiedad, 18 % síntomas de depresión y 40 % de estudiantes de secundaria ha sentido tristeza o desesperanza persistente durante el último año. Además, 20 % consideró seriamente intentar suicidarse y 9 % reportó haberlo intentado. Las demandas también buscan compensaciones económicas y cambios obligatorios en el diseño de las plataformas para reducir riesgos para menores.
Las compañías tecnológicas han rechazado las acusaciones y aseguran que han implementado herramientas para proteger a los usuarios jóvenes, como controles parentales, límites de edad y mecanismos para eliminar contenido dañino. Meta Platforms y Google sostienen que no existe evidencia concluyente que pruebe que las redes sociales sean la causa directa de los problemas de salud mental en adolescentes.
El proceso judicial podría sentar precedentes para más de mil 600 demandas similares presentadas en Estados Unidos, en medio de un debate creciente sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en el bienestar psicológico de los menores que utilizan redes sociales.