La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán reforzó el equipamiento de la Guardia Civil con nuevo armamento, tecnología de vigilancia y unidades vehiculares, como parte de una estrategia para fortalecer las labores de seguridad en el estado, marcado por altos índices de violencia en diversas regiones.
De acuerdo con información de la dependencia, se incorporaron más de mil armas nuevas al estado de fuerza policial, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo y operativos contra grupos delictivos. A este refuerzo se sumó la entrega de cámaras corporales para los elementos, un recurso que permitirá documentar las intervenciones policiales y dar seguimiento al uso de la fuerza.
En materia de movilidad, la corporación recibió más de un centenar de patrullas nuevas, además de vehículos blindados destinados a operativos en zonas consideradas de alta peligrosidad, donde las condiciones de seguridad han limitado históricamente la presencia de autoridades.
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública, José Antonio Cruz Medina, señaló que estas acciones forman parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia que busca contener la incidencia delictiva y mejorar las condiciones de trabajo de los cuerpos de seguridad, en un contexto donde los enfrentamientos armados y los delitos de alto impacto continúan siendo un desafío para el estado.
La SSP aseguró que el fortalecimiento operativo busca incidir en tareas de prevención y vigilancia en todo el territorio michoacano. Sin embargo, especialistas en seguridad han advertido que la efectividad de este tipo de medidas dependerá no solo del equipamiento, sino de la capacitación, supervisión y rendición de cuentas de las corporaciones policiales.