La sede del Partido Revolucionario Institucional en Michoacán amaneció este día bajo resguardo de elementos de la Guardia Nacional, previo a la conferencia semanal de su dirigencia. En el lugar se desplegó al menos una decena de agentes federales, apoyados por dos patrullas, como parte de un operativo de vigilancia preventiva.
El acceso al inmueble se encuentra controlado mediante filtros de seguridad que incluyen detector de metales, registro de asistentes y acreditación obligatoria para representantes de medios de comunicación. Las medidas buscan limitar el ingreso únicamente a personas autorizadas durante el desarrollo de las actividades partidistas.
El reforzamiento de la seguridad ocurre luego de que el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, hiciera público que ha recibido amenazas telefónicas en semanas recientes. La presencia de fuerzas federales ya se había observado en encuentros anteriores, aunque el despliegue se ha mantenido de manera constante.
Hasta el momento, no se ha informado sobre incidentes en el exterior del inmueble, mientras continúan las actividades del partido bajo un esquema de vigilancia reforzada.