Autoridades federales y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reforzaron las medidas de seguridad en la Zona Arqueológica de Teotihuacán con la instalación de arcos detectores de metales en los accesos principales, como parte de un operativo implementado tras un ataque armado registrado en abril.
De acuerdo con reportes oficiales y cobertura reciente, el complejo arqueológico cuenta ahora con filtros de revisión en los que los visitantes deben pasar por detectores de metales, además de inspecciones complementarias realizadas por personal de seguridad y vigilancia.
La decisión se tomó luego del ataque ocurrido el pasado 20 de abril dentro del recinto, donde un sujeto armado abrió fuego contra visitantes desde la Pirámide de la Luna, dejando como saldo dos personas sin vida, entre ellas el agresor, y varios lesionados, lo que generó preocupación por la seguridad en uno de los sitios turísticos más visitados del país.
Como parte del nuevo esquema, en Teotihuacán se instalaron arcos en los distintos accesos peatonales y se reforzó la supervisión en entradas vehiculares, con apoyo de elementos de seguridad federal y custodios del propio instituto.
El objetivo de estas medidas es impedir el ingreso de armas u objetos peligrosos y fortalecer la protección tanto del patrimonio arqueológico como de los miles de visitantes que acuden diariamente al sitio.
Las autoridades han señalado que estos controles forman parte de un plan más amplio de seguridad en zonas arqueológicas del país, luego de los hechos violentos que encendieron las alertas en el sector turístico y cultural.