La higiene de los alimentos, la calidad del agua potable y el control de plagas en los centros penitenciarios de Michoacán serán objeto de vigilancia permanente, tras un acuerdo de colaboración entre la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) y la Coordinación del Sistema Penitenciario.
El convenio contempla acciones de prevención, inspecciones, muestreos y capacitación del personal para mejorar las condiciones sanitarias en las instalaciones donde permanecen personas privadas de la libertad.
Como parte de las medidas, la Coepris brindará asesoría técnica sobre el manejo higiénico de alimentos y bebidas, el suministro de agua para consumo humano y la disposición de residuos biológico-infecciosos y peligrosos.
También dará seguimiento al control de medicamentos y dispositivos médicos, además de las medidas para prevenir y combatir plagas dentro de los centros de reclusión.
Por su parte, el Sistema Penitenciario facilitará el acceso de personal de la Coepris para realizar revisiones y actividades de formación, así como el seguimiento de las condiciones sanitarias y de seguridad e higiene laboral.
El acuerdo busca reducir riesgos para la salud de las personas internas, sus familias y los trabajadores de los centros penitenciarios mediante la aplicación continua de medidas sanitarias.
Aunque el convenio establece un esquema permanente de vigilancia, el comunicado no precisa cuántos centros penitenciarios serán inspeccionados en una primera etapa ni las fechas en que comenzarán las revisiones.