Regalan noche histórica de lucha libre en el Salón Arena
evangelio | 30 diciembre, 2024

El Salón Arena lucía como en su época dorada. En ese espacio, que ahora funciona más para tocadas de rock y sus subgéneros, se atiborró de fanáticos de la lucha libre dispuestos a lanzar las últimas mentadas de madre del año.

Las micro estrellas del Consejo Mundial de la Lucha Libre (CMLL), Kemonito, Kemalito, Tengu y Mije, fueron los responsables de generar que, desde las 18:30, en el lugar ninguna silla quedara disponible.

A diferencia de lo que sucede generalmente con las funciones locales, en las que de a poco las emociones van en ascenso hasta llegar a su clímax, aquí el ambiente del último domingo del 2024 fue eufórico desde el inicio.

No hubo medias tintas. Desde la aparición de los luchadores morelianos que se encargaron de abrir la cartelera, los gritos, las matracas, el circular de la cerveza por todas partes y las mejores arengas luchísticas se hicieron presentes.

Personajes como Obituary, René Rocks, Tritón, Príncipe, Hades, Toro Machine, Johnny Guns, Emperador Sairy, Rick y Cerbero, se encargaron de calentar motores para dar paso a la primera visita de Kemonito a la capital michoacana.

El histórico personaje del pancracio se robó los reflectores desde antes de saltar a escena. Por todo el sitio se veían máscaras, peluches y carteles que hacían referencia a él.

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Aunque su actuación, junto a las otras micro estrellas, no estaba situada como la estelar de la noche, su presencia provocó la misma emoción tanto en niños como en adultos.

“¡Esta es luchita, esta es luchita!”, se escuchaba retumbar en el Salón Arena mientras los cuatro luchadores ofrecían un espectáculo tan picaresco como tierno. La victoria, como no podía ser de otra manera, fue para la dupla técnica conformada por Kemonito y Tengu.

Para cerrar la noche, Atlantis Jr., El Hijo de Octagón, Gran Guerrero y Templario subieron al ring para llevar las emociones del público a su límite y representar de buena manera al CMLL.

“¡Hu, hu, hu, hu!”, era el grito de guerra en manada cuando Gran Guerrero ejecutaba alguna llave o acrobacia digna de aplaudir. Sin embargo, del lado técnico tampoco quedaron a deber, y Atlantis Jr. y El Hijo de Octagón volaron desde las cuerdas como uno está acostumbrado a verlos por televisión.

La victoria fue para el bando técnico; sin embargo, dejaron públicamente el compromiso de otorgar la revancha en el corto plazo a sus adversarios. La noche resultó tan redonda que hasta los rudos estaban satisfechos con lo vivido.

Entre lágrimas, el director general de Michoacán Pro-Wrestling, Chamuel, tomó el micrófono para despedir la función y reconocer que ver el Salón Arena a tope era un sueño hecho realidad. Se nos acaba el 2024, pero para la lucha libre michoacana, advirtió que esto apenas es el comienzo.

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