El Reino Unido anunció una inversión de 331 millones de libras esterlinas, alrededor de 438 millones de dólares, para atender los efectos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, con recursos destinados a proteger ecosistemas y fortalecer la seguridad alimentaria y del agua.
El anuncio fue realizado por el canciller británico, Ed Miliband, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde advirtió que los efectos del cambio climático también representan riesgos para la seguridad, debido al impacto de sequías, fenómenos meteorológicos extremos y la presión sobre recursos como alimentos, agua y financiamiento.
Del monto anunciado, 330 millones de libras serán aportados al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) durante el periodo 2026-2030. Los recursos estarán dirigidos a proyectos de agricultura y pesca sostenibles, protección de ecosistemas y acciones para reducir la deforestación y la desertificación.
La inversión también contempla medidas para fortalecer la capacidad de comunidades vulnerables frente a sequías e inundaciones, además de contribuir a la protección de bosques ubicados en regiones como la Amazonía y la cuenca del Congo.
A esto se suma una aportación de un millón de libras al Mecanismo de Seguridad Climática de Naciones Unidas, encargado de ayudar a los países a identificar y atender riesgos relacionados con el clima antes de que puedan derivar en conflictos o crisis humanitarias.
El gobierno británico señaló que el paquete forma parte de sus preparativos rumbo a la COP31 y de una estrategia para incorporar los riesgos derivados del cambio climático y la pérdida de biodiversidad a sus políticas de seguridad y relaciones exteriores.