Más de 500 mil soldados rusos habrían muerto durante la guerra en Ucrania desde el inicio de la invasión, de acuerdo con una estimación atribuida a los servicios de inteligencia del Reino Unido.
La cifra forma parte del balance de las pérdidas militares rusas acumuladas desde febrero de 2022 y refleja el elevado costo humano que ha tenido el conflicto para las fuerzas de Moscú.
El gobierno británico ha señalado que las bajas rusas incluyen tanto a militares muertos como heridos, aunque las cifras sobre fallecidos son estimaciones debido a que Rusia no publica información completa y actualizada sobre sus pérdidas.
Las estimaciones internacionales sobre las bajas militares rusas varían debido a la dificultad para verificar los datos directamente en el campo de batalla. Por ello, la cifra atribuida al Reino Unido no representa un conteo confirmado de manera independiente.