Las remesas que reciben las familias mexicanas han perdido más de 20% de su poder adquisitivo durante el último año y medio, alertó el Banco de México (Banxico) en la minuta de su última reunión de política monetaria. El deterioro considera el valor de estos recursos en pesos y el efecto de la inflación.
Uno de los integrantes de la Junta de Gobierno señaló que esta reducción se relaciona con el estancamiento del consumo de los hogares. Entre enero y junio de 2026, el consumo privado registró un crecimiento de apenas 0.8%, mientras que la incertidumbre económica podría estar llevando a las familias a reservar parte de sus ingresos ante posibles dificultades.
El comportamiento del tipo de cambio también ha influido. La fortaleza del peso durante buena parte de 2026 redujo la cantidad de pesos obtenidos por cada dólar enviado desde el extranjero. En septiembre, el peso registró una depreciación mensual de 6.32%, la mayor desde 2024, lo que podría aliviar parcialmente este efecto.
En agosto, México recibió 5 mil 452 millones de dólares en remesas, 3.6% menos que en el mismo mes de 2025. Sin embargo, entre enero y agosto de 2026, el país acumuló 41 mil 802 millones de dólares, un incremento de 2.2% respecto al mismo periodo del año anterior.
Banxico mantuvo su tasa de interés en 6.5% y elevó su previsión de crecimiento económico para 2026 de 1.1% a 1.5%, aunque sus integrantes advirtieron sobre señales de debilidad en el empleo y el consumo.