La eventual renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá difícilmente se concretará en el corto plazo y podría desplazarse hasta 2027, de acuerdo con el análisis de Eduardo Osuna, director general de BBVA México, quien señaló que el acuerdo comercial se mantendrá vigente debido al alto nivel de integración económica en Norteamérica.
El directivo expuso que, aunque el entorno político generará presión y ruido alrededor del proceso, los flujos comerciales y la interdependencia productiva entre México y Estados Unidos apuntan a la continuidad del tratado como eje central del comercio regional. Subrayó que México ha fortalecido su posición dentro del bloque, al ser el único gran socio comercial de Estados Unidos que ha ganado participación de mercado desde 2019.
También destacó que las exportaciones mexicanas crecieron cerca de 18 por ciento anual en el primer trimestre de 2026, incluso tras el incremento extraordinario registrado un año antes por el adelanto de inventarios hacia el mercado estadounidense.
En este escenario, se planteó que una eventual ratificación del T-MEC con condiciones estables y ventajas relativas para México podría aportar alrededor de 0.3 puntos porcentuales al crecimiento económico, aunque se consideró que el impacto más relevante depende de factores internos.
El análisis de la institución financiera enfatiza que el principal reto para la economía mexicana no se encuentra únicamente en la atracción de inversión extranjera directa, sino en el fortalecimiento de la inversión privada nacional, que representa cerca del 76 por ciento del total, frente al 11 por ciento correspondiente a inversión extranjera y 3 por ciento de inversión pública.
Entre los factores que limitan el dinamismo económico se identifican la falta de infraestructura, los niveles de informalidad y las condiciones de inseguridad tanto física como jurídica. Asimismo, se advierte que el país ha mantenido un crecimiento promedio inferior al 2 por ciento durante las últimas décadas y ha perdido posiciones en el ranking de las principales economías del mundo.
Durante 2025, la inversión total registró una caída de 6.7 por ciento, con retrocesos en la inversión privada nacional y en la pública, mientras que la inversión extranjera directa mostró crecimiento. Para 2026, las expectativas de crecimiento económico fueron ajustadas al alza inicialmente, aunque posteriormente se reconoció que su cumplimiento enfrenta mayores dificultades ante la evolución reciente de la actividad económica.
El enfoque planteado destaca que, además de la estabilidad del acuerdo comercial, el desempeño económico dependerá de la capacidad para garantizar reglas claras, reducir la incertidumbre regulatoria, impulsar infraestructura y atender los factores estructurales que afectan la inversión y el crecimiento.