El Gobierno de México renovó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) junto con 32 empresas proveedoras y cadenas de autoservicio, con el objetivo de mantener en 910 pesos el precio de la Canasta Básica de 24 productos.
El acuerdo busca garantizar el acceso a alimentos y productos de primera necesidad para las familias mexicanas, en un entorno marcado por presiones inflacionarias derivadas del contexto internacional.
Durante el anuncio realizado en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la participación del sector privado en la continuidad del programa y señaló que el mecanismo ha contribuido a estabilizar los precios de productos esenciales.
Entre las empresas participantes en acuerdos previos y del sector de autoservicio y alimentos destacan cadenas como Walmart de México y Centroamérica, Grupo Soriana, Chedraui y La Comer, además de productores y distribuidores del ramo alimentario que integran la cadena de suministro del programa.
El PACIC incluye productos de consumo básico como alimentos, granos, carnes y artículos de primera necesidad, y su renovación forma parte de una estrategia para contener incrementos en el mercado interno.
Autoridades federales señalaron que el acuerdo se complementa con medidas en el sector energético, donde se han establecido referencias para mantener el precio de la gasolina magna por debajo de los 24 pesos y el diésel en alrededor de 27 pesos, mediante ajustes fiscales.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, afirmó que la renovación del acuerdo refuerza la colaboración entre gobierno e iniciativa privada para preservar la estabilidad económica y el poder adquisitivo de la población.
Representantes del sector empresarial, como el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Medina Mora, y el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, Diego Cosío Barto, destacaron el carácter voluntario del acuerdo y su impacto en el acceso a productos básicos.
El PACIC se mantiene como una de las principales estrategias de contención de precios en el país, enfocada en evitar incrementos bruscos en la canasta alimentaria.