Carlos Cordeiro, uno de los colaboradores más cercanos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, presentó este viernes su renuncia inmediata como consejero principal del organismo y lanzó una fuerte crítica al proyecto de crear una empresa abierta a inversión privada para administrar actividades comerciales de la federación.
En un posicionamiento público, Cordeiro dejó claro que no participó en la elaboración de la propuesta y expresó su rechazo absoluto a la iniciativa conocida como FIFA Forward Enterprise.
“Que quede bien claro: no he estado involucrado de ninguna forma en esta propuesta y me opongo de forma categórica. Es un mal negocio para los miembros de la FIFA, un mal negocio para el futbol y un mal negocio para el futuro a largo plazo del juego”, señaló.
Cordeiro formaba parte del entorno directivo de la FIFA desde hace más de cinco años y era considerado uno de los dirigentes con mayor peso en la estructura internacional del futbol. Su salida representa una pérdida significativa para Infantino en un momento de creciente cuestionamiento interno.
Además de sus funciones dentro de la FIFA, el directivo había sido designado por el presidente estadounidense Donald Trump como consejero principal del grupo de trabajo de la Casa Blanca encargado de supervisar los preparativos del Mundial de Clubes 2025 y de la Copa del Mundo de 2026, que organizarán conjuntamente Estados Unidos, México y Canadá.
La renuncia se produce en medio de una oposición cada vez más visible al proyecto FIFA Forward Enterprise, una entidad que permitiría la participación de capital privado en la gestión de los derechos comerciales, patrocinios, eventos y otras actividades generadoras de ingresos de la FIFA.
Diversos sectores del futbol internacional han manifestado preocupación por el impacto que tendría la entrada de inversionistas privados en la gobernanza del organismo y en la distribución de los recursos entre sus federaciones afiliadas.