Los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de Perú, Hugo de Zela y Carlos Díaz, presentaron su renuncia luego de la decisión del presidente interino, José María Balcázar, de aplazar la compra de aviones de combate F-16 valuada en aproximadamente 3 mil 500 millones de dólares.
El mandatario interino argumentó que no cuenta con la legitimidad para comprometer recursos de la próxima administración, que asumirá funciones a finales de julio, mediante un endeudamiento de tal magnitud.
En su carta de renuncia, Carlos Díaz señaló que la postergación de la adquisición podría comprometer los intereses del país y generar consecuencias relevantes, mientras que Hugo de Zela anunció su salida de forma irrevocable debido a diferencias con la decisión presidencial.
Tras el aplazamiento, el embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, advirtió sobre posibles repercusiones si se afectan intereses estadounidenses, al señalar que utilizaría las herramientas disponibles para proteger la seguridad y prosperidad de su país y la región.
Perú ha mantenido durante años negociaciones para modernizar su flota aérea, actualmente integrada por aeronaves Mirage 2000 y MiG-29 adquiridas en décadas pasadas. El plan contemplaba la compra inicial de 12 aviones y posteriormente ampliar a 24 unidades.
Durante el gobierno de Dina Boluarte se anunció un esquema de financiamiento por 3 mil 500 millones de dólares para la adquisición de estas aeronaves, con participación de empresas como Lockheed Martin, Saab y Dassault Aviation.
La decisión también ocurre en medio del proceso electoral, donde figuras como Keiko Fujimori, Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga compiten por avanzar a la segunda vuelta prevista para junio, con posturas distintas respecto a la compra de los aviones.