Funcionarios electos de México habrían buscado acercamientos con autoridades estadounidenses para proporcionar información sobre otros integrantes del partido en el poder, en medio de las investigaciones impulsadas por el gobierno de Donald Trump contra políticos mexicanos por presuntos vínculos con organizaciones criminales. La información surge de testimonios de personas que aseguran haber participado en dichas conversaciones, aunque hasta ahora no se han revelado los nombres de los supuestos colaboradores ni existe una lista oficial de funcionarios que hayan entregado información.
Los acercamientos se habrían registrado después de que Estados Unidos señalara a 10 funcionarios mexicanos, tanto en activo como retirados, por presunta colaboración con uno de los grupos del narcotráfico más importantes del país. Las acusaciones generaron tensiones entre ambos gobiernos y abrieron un nuevo capítulo en la relación bilateral en materia de seguridad.
Entre los políticos mencionados en investigaciones y señalamientos relacionados con presuntos vínculos con grupos criminales se encuentran algunos gobernadores, como Alfonso Durazo, Américo Villarreal y Rubén Rocha Moya; sin embargo, sus nombres no han sido vinculados públicamente con la supuesta entrega de información a autoridades estadounidenses. Las versiones sobre los informantes se mantienen sin identificación pública.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha cuestionado las investigaciones estadounidenses y ha señalado que este tipo de acciones representan una posible injerencia extranjera. La mandataria y dirigentes de Morena han rechazado los señalamientos contra integrantes del partido y han solicitado que cualquier acusación sea sustentada con pruebas.
El reporte señala que algunos funcionarios mexicanos habrían considerado colaborar con autoridades de Estados Unidos en investigaciones relacionadas con posibles nexos entre servidores públicos y grupos delictivos. Según las personas citadas en la información, estos contactos buscarían aportar datos sobre actividades internas de organizaciones criminales y sus posibles conexiones políticas.
Las acusaciones han generado respuestas de integrantes del gobierno mexicano y de funcionarios señalados en publicaciones relacionadas con el tema, quienes han negado cualquier vínculo con actividades ilícitas. Hasta el momento, no se han presentado públicamente documentos o declaraciones oficiales que confirmen la identidad de los supuestos informantes.