En México, niñas, niños y adolescentes enfrentan mayor vulnerabilidad durante los periodos vacacionales, cuando factores específicos pueden aumentar el riesgo de desaparición. Según la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), estas condiciones incluyen desde el uso prolongado de dispositivos electrónicos y redes sociales, muchas veces sin la supervisión adecuada, hasta una mayor exposición a violencia dentro del hogar y otros contextos de riesgo.
El informe de Redim destaca que los menores no desaparecen por una sola causa. Por el contrario, se trata de una combinación de factores sociales, familiares y de violencia, que involucran a distintos actores y modalidades delictivas, como secuestro, trata y explotación sexual.
Durante 2025, el Estado de México registró 5 mil 661 reportes de personas desaparecidas, de los cuales 1 mil 824 casos permanecen vigentes al inicio de 2026, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Entre ellos, 660 corresponden a mujeres y niñas, y 1 mil 162 a hombres y niños; en dos casos no se determinó el sexo.
Redim enfatiza que comprender la desaparición de menores requiere analizar el contexto social, familiar y educativo, así como las dinámicas específicas de cada periodo vacacional. La organización subraya la necesidad de implementar estrategias de prevención, acompañamiento y protecciónque reduzcan los riesgos asociados a estas situaciones.
El fenómeno plantea un desafío urgente para autoridades y sociedad: garantizar que los periodos de descanso y recreación para la infancia no se conviertan en momentos de mayor exposición a riesgos que puedan poner en peligro su vida y bienestar.