Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, habría desarrollado un estado de “paranoia” a raíz de las recientes purgas y reacomodos en la administración del presidente Donald Trump, de acuerdo con reportes citados por medios internacionales como The New York Post.
Según la información difundida, el funcionario teme que posibles cambios en la cúpula militar puedan poner en riesgo su permanencia en el cargo, en un marco marcado por la remoción de altos mandos del Pentágono y una creciente tensión interna en el aparato de seguridad estadounidense.
Los reportes señalan que, derivado de este clima político, Hegseth habría impulsado decisiones contra altos mandos del Ejército, entre ellas la exigencia de dimisión de figuras de alto rango como parte de una reestructuración acelerada dentro de la cadena de mando militar.